“El sky de terciopelo II”

Imagen noticia

diciembre 18, 2024

                             Capítulo VII

                           

      “El sky de terciopelo II”

 

Mi cuerpo estaba totalmente dominado en aquella habitación, nuestros gemidos de placer se mezclaban entre sí, unas suaves manos acariciaban mi clítoris cada vez más y más fuerte, sabía que la explosión no tardaría en llegar, por ello Frederic comenzó a lamer mi coño y mi silla, mientras Karl, que poseía un miembro descomunal me penetraba sin cesar mientras yo le pedía   que no parase. De pronto una explosión inunda la cama, mis gritos de placer eran cada vez más fuertes, y mis chicos no podían parar de follarme.

Lucas me miraba como nunca, podía notar en su mirada el placer que estaba sintiendo viéndome disfrutar, yo quería más, así que hice algo que nunca antes había realizado con mi marido. Le pedí que se uniera a nuestra gran fiesta, no quería que fuese un mero espectador. El cedió encantado éramos un matrimonio explotando al máximo nuestras fantasías.

Ahora era yo quien llevaba la batuta y no quería perderme absolutamente nada. Cubrí los ojos de Lucas con el mismo antifaz, el velo de misterio que lo envolvía hacía que mi corazón latiera con más fuerza. Me acerqué lentamente, dejando que mis labios rozaran apenas su oído, susurrándole provocaciones que encendían aún más la atmósfera cargada de deseo. Mis manos exploraban su cuerpo con decisión, reclamándolo como mío mientras él, completamente entregado a la incertidumbre, dejaba escapar un suspiro que delataba su rendición absoluta.

Entre los tres, Lucas era el epicentro, el eje de nuestra atención compartida. Frederic tomó una de sus manos, guiándola con suavidad hacia su pecho desnudo, mientras Karl se inclinaba para dejar un rastro de besos deliberadamente lentos por su cuello. Yo me encargaba de dirigir esta sinfonía de sensaciones, deslizando mis dedos por su torso, decidí llegar a su entre pierna. Podía notar como su miembro estaba completamente firme y deseoso de ser catado y saboreado. Así que no me pude resistir, comencé a disfrutar ese maravillo miembro que dios la había otorgado.

Mientras yo estaba completamente concentrada en mi labor, Fedrick y Karl saboreaban y empapaban mi coño. Nuestros gritos de placer eran inminentes, Lucas me miraba y yo miraba a Karl, para así poder guiarlo y cederle una parte de mi gran aperitivo. En ese momento Lucas me sostuvo entre sus piernas dándole la espalda mientras me penetraba si cesar.

- ¡Dios, no pares! – Le gritaba.

De repente, como si el universo mismo conspirara a nuestro favor, una oleada de sensaciones indescriptiblemente placenteras comenzó a recorrer nuestros cuerpos, iniciando su viaje en lo más profundo de nuestra piel y expandiéndose como un torrente cálido e incontrolable. Era como si cada célula despertara a la vida, vibrando al compás de una sinfonía que solo nuestros cuerpos podían interpretar.

Nuestros sentidos se entrelazaron en un diálogo silencioso, cada roce, cada susurro, cada mirada encendía un fuego que nos consumía lenta pero implacablemente. Sentíamos la intensidad en cada respiración entrecortada, en cada temblor involuntario…

- ¡SI, SI, SI…!!

Esas fueron mis últimas palabras frente al estallido de nuestro orgasmo. Parecía que telepáticamente los cuatro quisiésemos vivir ese momento mágico juntos, haciendo así este encuentro fuese único e irrepetible.

Con complicidad, nos dirigimos al jacuzzi de la suite, un espacio lujoso lleno de espuma con un dulce aroma a vainilla que parecía envolvernos. Los cuatro nos sumergimos lentamente, dejando que el agua cálida relajara nuestros cuerpos mientras seguíamos conectados en una charla amena, repasando cada detalle de la increíble noche que acabábamos de vivir.

Las risas y las miradas cómplices fluían con naturalidad, creando un ambiente relajado pero lleno de esa chispa especial que aún vibraba entre nosotros. Entre bromas y comentarios, dejé caer la idea de volver a vernos, prometiendo que organizaría la próxima cita con mucho gusto. En ese instante, quedó claro que este encuentro no sería el final, sino el comienzo de algo aún más emocionante.

Continuará…

www.luxxuapp.com